Juanma Sánchez, director de El Vuelo del Fénix de Radio3, te cuenta qué ha encontrado en ‘Material Inflamable’, disponible el 09 de noviembre.

Material inflamable- Las llamas en el corazón de la madurez

Los sevillanos Gritando en Silencio siguen echando leña al fuego de su rock and roll. En su corazón está la esencia rockera que sigue latiendo con fuerza, con la garra de una banda hecha a sí misma que se ha ganado al público en la carretera y engancha con las letras de Marcos Molina, que desnuda su alma en cada verso. “Material Inflamable”, el cuarto disco de su carrera, llega tres años después de “La edad de mierda” que supuso su entrada en la discográfica Warner.

El cuarteto muestra en esta nueva entrega una paleta de tonalidades más amplia, demostrando su eclecticismo dentro de las cuerdas de acero y su valentía por explorar otros horizontes sin anclarse en un registro. Nos encontramos con el disco más variado y diverso de Gritando en sus más de quince años de historia. En esta ocasión se fueron al País Vasco para grabarlo. Eligieron el estudio de Haritz Harreguy (que ha trabajado con Barricada, S.A. o Berri Txarrak) en la localidad guipuzcoana de Usurbil. Junto a Haritz han coproducido las nuevas canciones que tienen un sonido más limpio y jugando con otros arreglos.

No hay que buscar comparaciones con otras bandas porque Gritando en Silencio tiene sonido propio y ha ido madurando hasta este cuarto disco.

Destaca el primer single Como si no hubiera nada más por ser un canto a la esperanza, una llamada al carpe diem para aprovechar la vida al máximo, un mensaje enérgico y más optimista del habitual discurso del grupo. Comienza suave pero va creciendo y revienta en un estribillo que se muda a tu cabeza desde que llama la puerta. La letra es canela en rama: “Lo único que temo perder en la vida es tiempo. No le temo a caminar por donde pueda caer… Vive como si esto fuera ya el final del cuento, como si cada segundo nunca fuera a volver… Vamos a hacer ruido hasta dejar huella en el tiempo.” Creo que sí están dejando huella en la historia del rock de nuestro país.

La canción que abre el disco es Mi último cartucho que enciende el brillo de nuestra mirada ante una historia de pasión “No quiero amor sin fuego, lo que quiero es volverte loca, no quiero quererte, quiero depender de tu boca”.

Sácame de aquí es un rock and roll pegadizo, incluso por momentos te invita a bailar para llegar a un estribillo más abierto “Vuelas hacia mí, y yo aparto la cara porque eres el sol, tanto brillar deslumbra a un pobre corazón que sólo espera sombra”.

Rumbo de colisión es quizá el tema más directo, cañero y contundente del álbum. Seguro que será de los más coreados en los conciertos.

En Ya debió cambiar la banda coge el toro por los cuernos para reivindicar su postura contra las corridas de toros “No es un tema de derechos es tan solo por pura humanidad ¿qué queremos enseñarle a la generación que vendrá detrás?”. Resaltan los coros que serán protagonistas en más canciones del álbum.

Días grises es una canción sobre las dudas y la depresión, esa terrible sensación de tristeza sin motivo “Si lo tengo todo ¿Por qué coño no puedo sonreír?” El solo final de guitarra es un ejemplo de cómo el instrumento es capaz de reproducir el estribillo.

Estamos muertos sorprende desde el primer acorde porque es una mezcla de country, folk y rock sureño. Aunque te extrañará terminarás silbando y te darán ganas de ponerte el sombrero de vaquero “Estamos muertos desde el mismo momento en que dejamos de soñar”.

Volviendo a casa nos recuerda también al rock sureño con una afinación diferente en las guitarras. Parece escrita durante la gira añorando el hogar a la vez que lo critica “Para ser uno más es mejor ser salvaje”.

Los ojos del huracán habla de una mujer, como tantas canciones de Gritando en Silencio. Esta chica es fuerte y poderosa “Tú eres libre como el viento y tu ira es tempestad”. Tiene un guiño al tema Entre tus piernas del disco La edad de mierda en esta reflexión “Yo me querría morir cerca de tu cintura porque la vida eterna pasa entre tus piernas, no me cabe duda.” El amor y sus diferentes aristas siempre inspiran “Me quitas la vida con suma facilidad pero convierto en canciones cada herida que me das”.

Gritando en Silencio muestra sentimientos, pasiones, dudas pero también es crítico y reivindicativo. En este disco el tema Lágrimas de un paria retrata la situación de los inmigrantes que buscan entrar a Europa jugándose la vida “Ya lo sé, no se me quiere, pero tras esta verja mi pueblo se muere”.

Atrapado en tu mundo regresa al tono más triste, en ese territorio entre el rock y el blues en el que GES se mueve como pez en el agua. Luego, como también saben hacer, el tema crece y sube la intensidad “¿Y qué es lo peor que podría pasar? Morir buscando un sueño junto a ti sería un gran final”

Dale candela a este Material Inflamable y degústalo lentamente, las llamas arderán cual fuego valyrio sin apagarse. Es inevitable que el artista dude pero nosotros podemos confiar en el trabajo y el talento de Gritando en Silencio. Estos hijos de la madrugada volverán a la carretera buscando esas sonrisas por las que merece la pena vivir, tan comprometidos en el escenario con su público como cuando bajan de él. Como canta Gritando en Silencio “Vive como si no hubiera nada más…” siente el latir del corazón llameante de su rock.

Cerrar menú
×
×

Carrito